miércoles, 26 de enero de 2011

23/1/1989_ LA TABLADA: ASALTO A LA RAZON POLITICA

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" El 23 de enero de 1989 el MTP (Movimiento Todos por la Patria)  tomó la desición de ocupar por asalto el cuartel militar del III Regimiento de Infantería Mecanizada de La Tablada, Pcia. de Buenos Aires. La desición respondió a una información sobre un supuesto e inminente folpe de Estado que estarían gestando militares carapintadas y _ según su interpretación_ encontraban su justificación en el artículo 21 de la Constitución Nacional, que establece la obligación de los ciudadanos de armarse en defensa de la Nación. Los militantes lograron ingresar al cuartel, pero tuvieron que enfrentarse durante 30 horas a 3600 efectivos de la policía y el ejército que rodearon la unidad. El ejército recurrió a la utilización de blindados y al bombardeo del lugar con fósforo blanco prohibido por las Naciones Unidas. Los civiles caídos fueron 28 y hubo 3 desaparecidos. La policía y el ejército tuvieron 11 muertos, la mayor parte a consecuencia de sus propios bombardeos. Las personas capturadas _ según testimonios posteriores_ fueron brutalmente torturadas. La Cámara Nacional de Casación Penal condenó a los atacantes a distintas penas, basándose en la Ley de Defensa de la Democracia, mediante la cual los procesados fueron despojados del derecho de apelación."


                Primero fue la estupefacción, la incredulidad, y luego el horror ante las imágenes que, en un perfecto montaje televisivo, mostraban en vivo el revival de un guerrillerismo tardío. Era difícil de entender. Si durante los sucesos de Semana Santa una multitud estimada en medio millón de personas acudió a Plaza de Mayo a respaldar la democracia, y cerca de dos mil estuvieron a punto de ingresar desarmados a la Escuela de Infantería donde se habían atrincherado medio centenar de rebeldes; si todas las fuerzas políticas rodearon al Presidente (que defraudó a esa enorme movilización democrática acordando con los sediciosos y llamándolos "héroes de Malvinas") en el entendimiento de que solo la movilización popular podía revertir una situación de suma peligrosidad al no existir garantías de que las Fuerzas Armadas intervinieran (como de hecho no lo hicieron, desacatando la órden de su Comandante en Jefe) en defensa de la Constitución; si la CGT anunció un paro por tiempo indeterminado que acompañaría un plan de resistencia cívica, nada de esto se vería ante el accionar del MTP "para impedir un nuevo golpe militar".
             Lo cierto es que, desde la claudicante promulgación de las leyes de Punto Final y de Obediencia Debida, los sectores militares estaban relativamente tranquilos, solo convulsionados por sus propias internas, que serían definitivamente cortadas con la represión del último alzamiento del coronel Seineldín por el gobierno de Carlos Menem, que pondría el broche de oro del Indulto.
             ¿Qué llevó al MTP a esta acción descabellada? Si hubiesen conseguido tomar el cuartel, ¿a dónde habrían ido con las armas y los carriers artillados? Muchas hipótesis circularon después, desde una operación de inteligencia militar que habría vendido a Gorriarán Merlo información falsa, "carne podrida", hasta la supuesta condición de doble agente del propio Gorriarán; desde un intento irracional de reeditar la lucha armada, hasta una maniobra de Nosiglia y la Coordinadora radical para desestabilizar al futuro gobierno de Menem.
             No nos interesa entrar en conjeturas, sino señalar las consecuencias de un accionar fundamentado en un subjetivismo voluntarista que subestima el papel de las masas, aunque lo proclamen en sus consignas, y discutir, desde la izquierda, el profundo carácter anti-marxista de las teorías foquistas y el guerrillerismo descontextualizados de la realidad concreta y de las condiciones político-sociales de un país y de un momento histórico determinado.
              Eduardo Luis Duhalde, entonces Secretario Político de IDEPO (Izquierda Popular Democrática), sostuvo que "la acción de La Tablada es contrarevolucionaria(...) y este debate recorre a toda la izquierda argentina, a la izquierda uruguaya y a toda la izquierda latinoamericana. La posición que se adopte ante este hecho conlleva una serie de tesis fundamentales implícitas, que también preanuncia cursos de acción política fundamentales y diferenciadas.(...) El vanguardismo bélico y el movimiento del MTP tienen en común el desprecio a la clase trabajadora y a su bloque de aliados como motor de la transformación social." Señala "el reemplazo de toda elaboración política por los datos de la inteligencia militar y la toma del poder por un insurreccionalismo mágico", y condena "la vuelta perversa al militarismo, sumada a elementos incompatibles con la ética revolucionaria, como la utilización del ardid.(,,,) La visión polpotiana de la violencia no es revolucionaria. La desaprensión sobre la propia vida y la ajena es aventurerismo político, y por lo tanto tampoco es revolucionaria."
               José Aricó expresaba en una entrevista: "Si hay algo que la izquierda siempre reivindicó es la relación estrecha entre las palabras que se decían y los actos que las acompañaban. Los discursos de los años sesenta eran delirantes pero nosotros creíamos en lo que estábamos diciendo. En el caso de La Tablada se produce el siguiente salto: una organización terrorista, supuestamente de izquierda, organiza un asalto a un cuartel y necesita disfrazar ese acto tratando de simular que primero hubo un asalto de fuerzas de derecha o que había una reunión, una confabulación de militares reaccionarios y que el pueblo en armas asalta el cuartel y lo quema. La presencia de un documento donde se disfraza un acto, está mostrando la existencia de una duplicidad interna en el propio movimiento.(...) La descomposición ética de los movimientos de la década del sesenta ha dado lugar a la utilización de la mentira, de la falsedad como un elemento del debate político. Si uno lee con detenimiento cuando Gorriarán Merlo define la democracia como un valor estratégico, lo hace condicionándola a determinadas circunstancias. No tiene un valor de principio excluyente."
              La represión fue desmedida y bestial, signada por el odio y la venganza. Pero hubo más que eso. Jamás, durante los años de "la guerra contra la subversión", se había visto con tal despliegue informativo un sólo combate, un sólo herido, un sólo detenido. Tampoco muchos muertos: éstos engrosarían las listas de desaparecidos. El espectáculo televisivo en vivo de dos jornadas de enfrentamientos, la enorme y desproporcionada cantidad de tropas y armamento empleados, apuntaban en otra dirección: condicionar al gobierno saliente y al próximo, justificar las denuncias militares sobre "el rebrote subversivo", reinstalar en la sociedad los peores miedos y las peores verguenzas, el "por algo será" que titulaba "Crónica", desprestigiar e invalidar a las organizaciones de Derechos Humanos, uno de cuyos militantes, Jorge Baños, sería muerto en la acción.
              Los sectores de la izquierda reaccionaron de manera confusa y en algunos casos vergonzante. La defensa ineludible de los detenidos y sus condiciones de reclusión y seguridad, así como el reclamo del esclarecimiento de los asesinatos, desapariciones y torturas ejercidos sobre quienes se habían rendido, se mezcló con argumentos justificativos de "los compañeros equivocados".
              Horacio Verbitsky escribiría: "Condenar a quienes disimulan su insignificancia política detrás de la noble idea de la revolución es necesario, sobre todo para la izquierda.(...) Además, hay que abstenerse de glorificar a los militares y de blanquear retrospectivamente las atrocidades de la dictadura militar. El combate abierto en una unidad tomada en nada se parece a los tormentos en campos de concentración a personas arrancadas de sus lechos a la medianoche. Una sociedad que se precie también debe asegurar que cuando el fuego cesa se cuide en forma escrupulosa la vida y la integridad de los detenidos, y se les brinde lo mismo que exigimos para los torturadores y asesinos de la guerra sucia: el juicio que esta sociedad no fue capáz de darles a los desaparecidos de la década pasada. Por último, el único texto aplicable a la necesaria investigación de los hechos es el Código Penal y no la Doctrina de la Seguridad Nacional, que conduce al amigo del amigo del amigo del que no piensa igual y borra las distinciones entre el disidente político y el agresor armado." Por ùltimo, Duhalde dejaría claro que "para nosotros, la democracia trasciende el el parlamentarismo y se combina con las luchas sociales de las masas."
              No está de más recordar estos hechos, cuando estamos recuperando la política y el debate luego de tantos años de frustraciones, cuando asistimos a una violenta campaña política concertada por la derecha, las corporaciones mediáticas y la oposición, acompañadas por lo que el Presidente Correa llamó "la izquierda boba".
               La violencia y la irracionalidad política no necesariamente se presentan en su forma armada. Fue violenta la rebelión de las patronales agrarias en el 2008, como lo fueron recientemente las ocupaciones manipuladas de tierras, la creación premeditada de una realidad virtual y los ardides parlamentarios para impedir al gobierno desarrollar las políticas que votó la ciudadanía. Es previsible que estos intentos desestabilizadores se agudicen en este año electoral, acicateados por los resultados de las encuastas y los éxitos del modelo.
                Referido al tema específico de esta nota, tampoco está de más recordar la reciente promulgación por parte de la Presidenta Cristina Fernández de un Decreto que habilitará, después de más de veinte años, la investigación de los fusilamientos y desapariciones ocurridos en La Tablada. Una forma más de recuperar la primacía de la razón política.           
             

                                                                                                       
                                                                                               Hector Solasso             

                                                                                               





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